Comparten mis mimos

5 de octubre de 2013

EN TIERRA DE NADIE: LAMPEDUSA



Desde ese instante sucumbe el silencio
y el cielo lloverá recordando este día,
y habremos de bajar la mirada ante la vergüenza
de saber que el humo todo lo disipa.
Voces que sollozarán sus nombres
ahondando en el mar,
cautivos de unas huellas que jamás andarán...
Y decir adiós, en eso consiste el fin de la vida
tocando el alma que no toca,
y les llevará la brisa y la espuma
perdidos para siempre
en esa sal que sabe a muerte...




9 comentarios:

HuatitaFull dijo...

Pobres emigrantes que jamás llegaron a ser inmigrantes, pues sus vidas fueron sesgadas en pleno tránsito. Y encima, la vergonzosa existencia de ese alcalde de la Liga Norte, que ayer no permitió lucir ninguna bandera en su Ayuntamiento, con tal de de que ondeasen a media asta. Ojalá llegue el día en que ninguna persona tenga que emigrar por la mera necesidad de seguir subsistiendo. Ya lo sé ... es una utopía.

Ignacio Santana dijo...

Hooola, guapísima!!!...me alegra mucho volver a visitarte, aunque tus palabras se han tornado un tanto amargas y lo entiendo...dada la situación, pero preferiría volver a verte escribir llena de esperanza y evitando caer en el desánimo al que intentan arrastrarnos de una u otra manera...

Un enorme abrazo...y gracias, gracias de todo corazón!!! ;)

andré de ártabro dijo...

Tu hermoso corazón no puede permanecer impasible y es bueno sentir la vergüenza de otras voces que también sollozan la inutilidad de un más allá en momentos pocos propicios, de unos hermanos perdidos en la sal con ese sabor que duele y duele y que tu dulce corazón con fuerza trasmite.
Estoy contigo compartiendo el mismo dolor.
Besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Duele. Duele mirarse en esos ojos.
Besos.

De barro y luz dijo...

En esa misma sal arderemos todos... la conciencia... cada uno sabe de la suya.


Bss

Spaghetti dijo...

No ha barreras que detengan el hambre ni la injusticia.
un bsazo

LA ZARZAMORA dijo...

Terrible más la indiferencia que las muertes.
Yo también me avergüenzo de esta especie humana que nos ha tocado compartir.
Un indignado y cálido beso.

Nómada planetario dijo...

Hemos coincidido en señalar la tragedia de Lampedusa como el hito más bajo del comportamiento humano.
Tú lo has reflejado de forma más poética, más agridulce.
Besos cabreado por esta sinrazón.

Paco Cuesta dijo...

Una parte del mundo cautiva de la insolidaridad del resto.
Besos

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