Viajan por el agreste desierto de lo incierto
Surcan las vertientes de lo ajeno
Descansan en el verde valle del silencio
Sentimiento que sucumbe a los desniveles de la nostalgia
que se baña en los lagos de la añoranza
Giros sublimes de peonza ante la risa
que embriaga de cadencia la alegría
Lozanos y desinhibidos pétalos
que acarician la pasión y el desenfreno dormitando en los brazos del deseo
Piedra caliza esculpida en la paciencia, tolerancia y sabiduría
Corrientes agitadas que arrastran y diluyen
la ira, la rabia, la envidia
a largos acantilados que concluyen abismos
reposando finalmente en el mar
ansiando calma y tranquilidad



