Hoy llegaron las primeras gotas de
lluvia a caer sobre el mar
y las olas afanosas buscaron en la orilla su huída
sin poder escapar
La arena apelmaza la pesadumbre
mientras en ella las gaviotas picotean los rescoldos de un sol que marchó ante
los grises fúnebres de esta desazón y el viento ufano asoma su cara tras la
espera de ver partir el estío.
Es hora ya de chapotear con la inocencia
Dejar al alma que se asome al pretil de la mirada
Y risueña dibuje en la plaza
La silueta azarosa de quien huye de las
gotas
Que nuevamente vuelven sobre el mar




